Elenco: Anna Magnani, Walter Chiari, Tina Apicella.
Director: Luchino Visconti.
Duración: 110 minutos.
Uno de los grandes salvavidas económicos para cualquier padre es poner a trabajar a sus hijos a temprana edad. En la Italia de la postguerra no es la excepción, Magdalena Cecconi ( Anna Magnani) descubre la oportunidad de salir en el atolladero económico que vive su familia. Cinecittá está haciendo un casting para la próxima película donde convertirán a una niña italiana promedio en una actriz de cine. María (Tina Apicella), de seis años es llevada por su madre quien piensa ciegamente en ganar aquella prueba. A lo largo de la cinta Magdalena hará esfuerzos sobrehumanos para María. Contrata a una dudosa ex actriz llamada Tilde Spermazoni quien se encargará de las lecciones de actuación para la chica. Paralelamente en su trabajo de poner inyecciones en el barrio y lograr dinero extra logra pagar un elegante vestido tipo ballet en la costurera, amén de unas fotos de un estudio fotográfico más respetable del que ella había sacado unas fotos para mostrar en Cinecittá.
En todo este sacrificio Magdalena se encuentra con el charlatán de Alberto Annovazi ( Walter Chiari) quien le promete el oro y el moro para poder apitutar a la pequeña María. El marido de Magdalena ve con malos ojos la locura de su mujer aunque no sospecha que ha sacrificado incluso el ingreso para pagar el dividendo de su hogar. María, a diferencia del personaje de Olive en “Little Miss Sunshine” quien desea como loca ganar el concurso-en ese caso de belleza infantil- parece un muñeco dominado por el ventrílocuo que a veces se le descarrila cuando no para de llorar.
Al final de la cinta explota el drama acumulado en toda la película, Magdalena se da cuenta de su error y a recapacitar. La actuación de Magnani como la mamma italiana es querible, pese a sus errores no es la arribista farandulera .Ella no busca ser la manager de la chica al estilo rubia botoxeada que busca ser como la hija. La señora Cecconi busca otra cosa: una mejor vida en la Roma devastada por la guerra.
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