Corey Haim nunca fue de mis actores favoritos. Durante los años ochenta, junto a su inseparable colega Corey Feldman, protagonizó una serie de mediocres aunque divertidas cintas adolecentes como “Sin Permiso para Manejar” (1988) o “Sueña un Pequeño Sueño” (1989), que lo convirtieron en uno de los intérpretes juveniles más conocidos de su generación.
A pesar [...]

