Volver a reportear en la Fidae ha sido genial (como siempre). También lo es reencontrarse con amigos periodistas con quienes nos conocimos en años anteriores.
A una colega argentina, que conocí en la versión 2006, le llamó la atención que le costaba mucho fotografiar al Presidene Piñera, y cuando le conté de sus “tics” me decía que era un alivio saber que no era ella la del problema con la cámara. También disfrutó mucho con los detalles que le relaté sobre el mandatario, por ejemplo, me preguntaba sobre su llamativo reloj.
En la mañana, camino al aeropuerto, iba muerta de la risa escuchando a Nicolás Larraín en la radio. Me encontré con aquellos desniveles que dejó el terremoto en la autopista y seguí rápido la ruta hacia mi ansiado destino. De vuelta estuve en un taco terrible, así es que si van a la Fidae el fin de semana, ármense de valor para la vuelta: la salida sigue siendo demorosa, tal como todas las versiones celebradas en Pudahuel.
Pero volviendo a los enviados de medios extranjeros, por supuesto, estaban en la duda sobre si era conveniente venir a un país “terremoteado”, porque entre llegar a un lugar conmocionado y no saber qué hacer en una réplica, realmente estaban evaluando si era conveniente visitarnos. Pero acá están, y una de las motivaciones para hacerse presentes fue que esta versión sería “de la solidaridad”.
Luego de la extensa fila para la acreditación (donde tuve que “soportar” al “jugoso” equipo de CQC, comandado por Pamela Le Roy, mientras esperábamos nuestros respectivos turnos) y de encontrarme con una colega “ex Publimetro”, me dirigí a la sala de prensa, donde en un abrir y cerrar de ojos desaparecieron los sandwiches, galletas y bebidas que nos ofrecieron como cóctel de bienvenida.
Comenzó el reporteo que, entre otras cosas, incluyó conocer el famoso Airbus A330-200F, conversar con la delegación británica y ver volar algunos aviones.
Esto recién empieza, ¡queda tanto por reportear! Entre otras cosas, mañana veremos en vuelo al avión de combate más moderno: el F-22 Raptor. De todo, les seguiré contando durante estos días.


