(Luego de una semana y un finde de locura, en que estuve disfrazada de enfermera cuidando a mi hija de una influenza estacional de miedo – que aún no se le pasa -y organizando un cumpleaños para ella también por sus 18 años, recién tuve el minuto para poder subir mi post. Disculpen la demora. Espero que les guste. Un beso para todos los que me leen y todo mi amor a los 33 mineros y sus familias por allá en el norte de mi hermoso y sorprendente país).
33 es un número cabalístico, mágico, espiritual. Es la edad de Jesucristo, es el número de la suerte para algunos y que atrae buenas vibras para otros. Sin embargo, desde hace un tiempo, para nosotros los chilenos, este número pasó a ser la representación de un puñado de hombres de valor, que desde lo profundo de la tierra nos dan ELLOS el aliento necesario para que las operaciones de su rescate sean exitosas.
Sin duda para nosotros, el número 33 ha cambiado. Ahora representa a cada uno de los valientes mineros que se las arreglan para mantener el buen ánimo 700 metros bajo tierra, cantando el himno nacional cada vez que la ocasión lo amerita, haciendo reuniones de coordinación, orando y manteniendo la fe no solo en Dios, sino que en el resto de los hombres y mujeres que se han mantenido firmes prestándole apoyo desde la superficie, en el campamento emblemático, llamado “Esperanza”. Sigue leyendo>>
Ahora que vivo lejos de mi trabajo, el camino en auto es más largo y FOME, porque lamentablemente en la carretera las ondas radiales van poco a poco perdiéndose, lo que hace imposible escuchar radio durante el viaje, ahí se recurre a la tecnología ilegal, y se hacen unos discos autocompilados, con un mix de música que una no más entiende, pero que se disfrutan en cada viaje. Como podrán imaginar, hago estos discos sin el más mínimo miramiento, juntando todo tipo de idiomas, nacionalidades, tendencias y hasta épocas, bueno, así es mi gusto musical, variado.
En estos trayectos a casa, escuchando mis mescolanzas, voy musicalizando cada recuerdo, o al revés, voy asociando un recuerdo a cada tema: un tema festivo me recuerda algún matrimonio, cumpleaños, año nuevo; un tema medio romanticón alguna noche de velas y copas; algo medio ochenteno mi infancia; algo más noventero, mi adolescencia… entre todo esto está lo instintivo, están esos temas que te hacen recordar las sábanas y esa noche que quedó en tu memoria. Sigue leyendo>>
Por fin estoy sentada en el avión rumbo a Iquique, para pasar unos días de descanso (descanso que según mi jefa, no merezco)… Sé que les había prometido la segunda parte de los pasteles pero la verdad, necesito desahogarme. Igual les comento chicas, que el movimiento FRAP va viento en popa y desde que mi amiga Lily abrió el grupo en Facebook, hace un par de semanas, ya tenemos más de 50 “asociadas”. Espero que se convierta en un refugio y una guía para muchas de nosotras que tenemos alma de pasteleras.
Y bueh, retomo el tema del desahogo. Las personas que me conocen en la vida real saben que tengo una pega… mmmmm… ¿cómo decirlo?… ¿algo demandante?… ¡Nah! Derechamente es una pega de mierda (y disculpen el adjetivo básico). Sigue leyendo>>
El día que el tema del sexo se tocó en mi casa, como es lógico, era ya un poco tarde, mis amigas se habían encargado de explicarme más de un par de cosas, claro está, cubiertas irremediablemente por un manto de misterio, tabú y por sobre todo mitos.
Ese día, al oír a mi madre hablar de penes y vaginas, vi cómo una ventana se abría entre nosotras, desde ese momento en adelante no tendría la necesidad de preguntarle nada a la manga de tontonas con las que me juntaba. Entonces con una sonrisa de alivio y confianza mutua le hice una pregunta que tenía atragantada desde hace un buen tiempo: “Mamá ¿Qué es un condón?”, mi madre detuvo su quehacer y me miró con los ojos más abiertos que nunca, creo que no exagero al decir que contuvo la respiración unos segundos para soltar un poco de aire y con una serenidad inventada decirme: “Esas no son preguntas para una señorita de tu edad”. Se cerró la ventana.
No voy a decir que nunca más se habló del tema, pues sería una mentira, pero la práctica siguió un esquema: ella hablaba, me contaba y explicaba todo cuanto creía necesario y yo simplemente escuchaba. Cabe destacar que estas cátedras no se generaban a raíz de una pregunta pues aprendí a escuchar sin preguntar. Sigue leyendo>>
No es raro estar en un baño (de un lugar público) y entablar conversaciones con las mujeres que, o esperan las eternas colas, o se están arreglando.
Y como hablar no es extraño, comentar sobre el frio o el calor del lugar, o las malas condiciones en que se encuentra el baño, tampoco lo son, “ceder” el puesto a la que está extremadamente apurada, también es obvio.
Y frente al espejo, SIEMPRE mirando al espejo, las conversaciones van tomando diversos cursos, desde la que se queja porque la polera no le queda bien, la que entra alegando del pololo o pinche, la que llora desconsolada, por amor o curadera, hasta las generosas que prestan maquillaje, perfume y escobillas.
No calamos muy hondo… No se comenta lo que hacemos, si está casada o tiene hijos, sólo que le queda bien ese vestido, o que tiene una mancha en los pantalones o si necesita ayuda para amarrar bien la polera.
Con esto, se entiende que las mujeres no vayamos solas al baño. Para qué?? Es nuestro minuto, alcanzamos a “comentar” sobre los tipos en cuestión, nos arreglamos un poco y nos felicitamos de lo bien que andamos. Meter la cuchara en una de estas conversaciones o dar pie para que las otras la metan es cosa de segundos.
Y lógico!! También hablamos de más, contamos intimidades, nuestras y del resto, sin necesidad de tener unos traguitos en el cuerpo.… es realmente fácil hacer un focus group en un baño, sólo basta dar un poco de rienda, y sale de manera natural… Cosa de género, no? La verdad es que no alcanzo a imaginarme lo que ocurre en un baño de hombres, impensable…
Y así, 5, 10 o 15 minutos de pura amistad, pura solidaridad!! Maravilloso…
Sólo basta abrir la puerta, para que las cosas cambien. Hienas, lobas o leonas, en búsqueda del mejor postor… pasarse a llevar, es lo menos para conseguir “el ” objetivo.
Mi amiga Miss Mag, www.ysiemprevuelvo.blogspot.com, y yo siempre nos entretenemos mucho conversando de la vida. Ella es una chica muy ingeniosa y me propuso – a raíz de una observación común – formar el “FRAP”, ergo, “Movimiento Revolucionario Anti-Pasteles” y me pareció tan notable la idea, que me inscribí instantáneamente. Y cómo no, si resulta que yo tengo alma de pastelera, debo reconocerlo hidalgamente. No tengo remedio, hombre que conozco, pastel que me topo. Y así como yo, hay varias amigas que tenemos la misma alma, por lo que me parece notable la idea de Miss Mag. ¿Qué mujer no se ha topado al menos CON UN PASTEL en su vida? Yo creo que TODAS hemos tenido la experiencia escalofriante de toparse con un hombre rico, rico (como un pastel con crema) pero que sabes que si te lo comes, tarde o temprano, te va a hacer MUY mal. Sigue leyendo>>
Para esta semana me he preparado, sí, de hecho hasta me he sometido a pruebas, a dos pruebas específicamente, de las cuales les contaré una.
Leyendo El Mundo de España, me entero que en ese lugar hace ya 5 años se hace una encuesta sobre conductas sexuales de los españoles (mira si no están adelantados) y respondiendo un set de preguntas no solo se participa de esta encuesta, sino también se recibe al final una evaluación de la propia “conducta sexual”.
Como se pueden imaginar me interesé de inmediato, pero tenía un solo tope, no vivo en España… como la muchacha de la página (sí, en la página hay una muchacha que te va orientando y explicando las partes de la encuesta) no lo sabe, le dije que soy española, vivo en la provincia de León y me gusta el Real Madrid… ostias!!.
Lo mejor de esto es que la encuesta es completamente confidencial, por lo que puedes responder sin temores ni tapujos, entonces me acosté con la calefa prendida, cerré la puerta del dormitorio y me dispuse tranquilamente y sin interrupciones a confesar mis más ocultos secretos de alcoba… debo reconocer que me ruboricé en más de una pregunta, pero respondí con la verdad, sin el más mínimo pudor.
Al finalizar las preguntas, envío toda la información y espero unos segundos por mi evaluación, miro por la ventana con una sonrisa pícara que se refleja en mis ojos, porque bueno, soy tan bacana, tan canchera, desinhibida en mi lecho, pienso que debí contestar la encuesta envuelta en una bata de seda, con pestañas postizas y fumando con una boquilla larga, toda una bataclana… en eso llega la evaluación: Sigue leyendo>>
Hace cuatro años que tengo mi cuenta de twiter… claro que la dejé de usar hace tres, pero con el florecimiento de esta herramienta me han comenzado a llegar avisos de gente, que casi ni conozco, pero que me quieren seguir. No aguanté la curiosidad e intenté ingresar a mi antigua cuenta. Sorpresa!!!… está bloqueada, existe pero no puedo acceder a ella. Me quedé con la ganas. Envié un mail para ver si pueden reactivarla… tendré respuesta?. Sigue leyendo>>
Era verdad. Yo lo intuía. Pero no tenía como comprobarlo. Bastó poner un par de palabras en internet (es maravilloso este mundo cibernético) y listo. Hombres + mentir + mujeres. Después de estas últimas semanas, estoy comprobando mi hipótesis. El sexo fuerte, miente más que nosotras. (¡lo avalan estudios!).
Sí, estaba inquieta, me ha tocado pillarlos más de una vez con “no voy a salir, estoy cansado”, “eres la mujer más linda que he conocido”, “te llamo mañana”, etc… Mentiras que antes me podían angustiar, y que después de mucho trabajo y de ayuda de amigos (raro, como se boicotean entre ellos, pero lindos por ayudar), ya no me creo todo lo que me dicen.
Bueno ha bajado notoriamente el porcentaje de credibilidad en cuanto a lo que me dice un hombre, ¡¡gracias a Dios!! y aunque sigo estando lejos del soñado 0, algo es algo.
Entonces, después de todo pensaba que si tuviera que ponerle porcentajes a la credibilidad de las “mentiras blancas y piadosas “ de los hombres, (no quiero que sufras por mi, un clásico!!) llegué a esta conclusión:
Cuando me digan, “me tengo que ir, tengo que trabajar todavía” 0% nadie se va a trabajar a las 4 de la mañana.
O cuando me digan: “Si me acordé de ti, linda, pero no te alcancé a llamar, porque me tocó estar con mi hijo todo el fin de semana” 10%, No se acordó, pero su hijo, es un tema, le damos algo de crédito.
O ese seductor que nunca falta : “Eres preciosa, la mujer más linda que he conocido en mi vida” 20%, el ego es más, y porqué no? Tan fea, no seré… es más, se agradece!
O lo típico, después de una “agradable noche” , “Besitos, te llamo mañana” 5% ¿Cómo no pensar que habrá 1 de cada 20, que cumplirá esta básica y anhelada promesa???
Y así, podría seguir infinitamente, como cuando la madre está enferma, cuando acaba de llegar del trabajo (Siendo las 11 de la noche) y no había visto el mensaje de las 11 de la mañana o la llamada perdida, o que no llamó porque pensó que estaba durmiendo, o porque definitivamente, no me quiere hacer sufrir.
Es claro que todos mentimos, pero el mismo estudio dice que los hombres tienen menos cargo de conciencia y se arrepienten menos que las mujeres. Rabia, impotencia, envidia, lo que sea, pero un tremendo descubrimiento, está claro que no es.
Mentiras hay para el mundo, ¡¡¡ Vamos Pinochos creativos, esmerense un poquito!!!
La fidelidad no existe. Tal vez existen hombres y mujeres que con esfuerzo, pueden llegar a ser fieles. Pero la fidelidad no, no existe.
La conducta básica en la raza humana es, por excelencia, promiscua. Es por eso que un homo sapiens macho, sólo al ver un par de curvas es llamado, irrefutablemente, al apareamiento. Después de todo, para eso están aquí, para conservar la especie y eso no necesariamente está relacionado con la exclusividad de la pareja.
La fidelidad es una conducta adquirida, inventada junto a la religión, y aprendida como parte del folclore y la cultura. De hecho varía de lugar en lugar: no olvidemos que en pleno 2010 aun existen hombres con varias esposas sobre la faz de la tierra.
Sé que más de alguno podrá decirme “Siempre he sido fiel”, o “He tenido toda mi vida la misma pareja”, y puede ser perfectamente verdad, pero eso no hace que ese individuo sea fiel, sólo responde a su naturaleza individual. El fiel, el “fiel-fiel”, es aquel que, siendo naturalmente promiscuo, se esfuerza sobremanera para aquietar sus ansias. ¡¡Resistir a la tentación del fornicio!! Con el fin único de “reservarse” solo para la pareja, ese es fiel. El que ha tenido sólo una pareja en su vida, el que nunca ha hecho el esfuerzo de resistir la tentación, ese no es fiel, solo responde a su naturaleza pingüinezca de pareja única y estable. Sigue leyendo>>