Vive en Talcahuano. En lo que queda del puerto del Biobío. No come. Hace días. Y no es por la falta casi total de abastecimiento de agua y comida que aún subsiste en esta hoy baldía tierra. No quiere. No puede. Se trata de la amiga de una amiga, que tuvo que ver cómo el mar devastó el primer piso de su casa. Tuvo “suerte”. Otros no pueden ver sus hogares en el horizonte porque ya no existen . Otros no pueden verlo porque ya no están con nosotros.
De lo que he conversado con mis amigos penquistas, lo que más les duele -por lejos- no es esta devastación de lo material por encargo de la naturaleza, sino cómo las fisuras del terremoto dejaron salir la miseria (miserable, a estas alturas) humana a borbotones, de entre el fango y los escombros.
Apenas nos hemos enterado de una porción de lo que ha significado este terremoto para los habitantes del Biobío y el Maule. Muchos quedaron con cicatrices tan severas en sus almas que serán muy difíciles de borrar. Perder la fe en la raza humana es una de las peores tragedias que le puede pasar a un pueblo.
Mi hermano pasó una breve temporada por el movimiento scout y no lo pasó bien. Yo era bastante pequeño, pero la sensación que me dejó su propio estado luego de regresar a casa de campamentos de fines de semana largos era (es) poco placentera.
Enterarme, al igual que los lectores, de la existencia de rituales ocultos en los que a veces alguno de ellos sale herido (es el caso del joven de 18 años Juan Andrés Bagnara, quien sufrió politraumatismo tras ser brutalmente golpeado), no me genera nada simpático.
Acabamos de conocer la historia del cabo segundo de Carabineros Blas Herrera, quien sufrió quemaduras múltiples tras participar de una especie de ceremonia de iniciación en las Fuerzas Especiales. Eso también me recuerda otro rito muy institucionalizado entre los jóvenes.
Porque el “mechoneo”, fui testigo, puede llevar a situaciones no sólo poco gratas, sino que altamente dañinas en lo físico y sicológico para quienes lo sufren. Allí también se mezclan sustancias con el fin de ensuciar al mechoneado, sin saber a veces los efectos que ellas, sumadas al efecto del sol, pueden tener sobre una persona que no necesariamente tiene una epidermis delicada.
Los ritos son como el carrete. Uno sabe que está tomando riesgos, sabe que tal vez se le está pasando la mano y sigue, sin escatimar en consecuencias que como uno no alcanza a visualizar, hace como que no existen.
A veces hay gestos, hay tonos, que son capaces de indicar, más allá de las palabras, el tenor de lo que vendrá. Si nos quedamos con los gestos cívicos de la PresidentaBachelet al mandatario electo, Sebastián Piñera (la llamada telefónica luego del primer cómputo, la visita a la casa del RN), y con los de Frei (su conciliador discurso admitiendo la derrota, su temprana visita al vencedor, en su “cancha”), además de las palabras de varios dirigentes de la Concertación, el 2010 va a ser un año tranquilo, de tregua política.
Piñera, además, tendrá dos hitos que sin duda jugarán a su favor en cuanto al clima ciudadano. Porque tanto la participación de la selección chilena en el Mundial de Fútbol de Sudáfrica, como las celebraciones por los 200 años de independencia del país le tocarán a él, y si todo sale bien, el ánimo del chileno medio será más bien positivo, festivo, buena onda. Y el político que asuma otra postura, quedará desterrado como un amargado que se quedó en otra época. Sigue leyendo… Piñera, la selección de Bielsa, las barras bravas y la fiesta del Bicentenario
Que Sebastián Piñera baile el “Thriller” de Michael Jackson o se tire de trasero para aplastar una caja y así apagar unas velas (según una prueba del programa “El hormiguero”, de Canal 13) puede ser algo muy pintoresco, simpático e incluso gracioso. Que Frei insista con su gesto de la nariz y cuente divertidas anécdotas de la Martita y las niñitas en un matinal de televisión, también puede ser muy buena onda.
Se sabe que el factor carisma es cada vez más fundamental a la hora de definir estas contiendas, sobre todo en una era en que la imagen es cada vez más importante e imprescindible en la vida cotidiana. Es por eso mismo que los candidatos a la Presidencia están dispuestos a prestarse a estos juegos. Ahora, con nada de eso uno debería decidir su voto.
Llegó el momento, después del “pan y circo”, de volver al centro. Llegó la hora de tomarse unos minutos el sábado después del desayuno, o en la tarde después de dormirse una siesta o pasear a los niños en el parque, e informarse de a de veras qué es lo que cada uno de ellos propone para el Chile del 2010 al 2014. Porque, aunque a veces se nos olvide, finalmente de eso se trata todo esto, ¿no?
Estas últimas semanas he escuchado al menos cinco veces, de parte de igual número de personas, quejarse del “estado actual del sol”. Se asegura que ya no calienta como antes, que ahora derechamente quema “el casco” con apenas unos minutos de exposición. Pienso unos minutos en esas afirmaciones mientras me desplazo al trabajo y, sí, es verdad que el golpe de nuestro astro mayor al menos se percibe distinto, más categórico y cruel.
Leo la página 03 del Publimetro de hoy y el titular es elocuente. “200 muertos al año por cáncer de piel”. Y sigue. “El 90% de los casos de este mal se produce por la radiación UV”. Y concluye. “Una piel normal puede exponerse al sol sin peligro durante los primeros veinte minutos”.
El sol está más bravo. Las razones son muchas y van desde una mayor actividad radiactiva hasta el debilitamiento de la capa de Ozono. El Solmáforo de la Corporación Nacional del Cáncer marca niveles de riesgo extremo y peligroso en la mayoría de las ciudades del país.
Todavía me acuerdo cuando uno estaba en kinder y dibujaba al sol con una cándida cara sonriente. Ahora hasta él constituye una amenaza. Cómo cambian los tiempos.
Después del 13 de diciembre la opinión pública ha escuchado más de Marco Enríquez-Ominami que de los dos candidatos a la Presidencia que pasaron a la segunda vuelta. Dicen que ese 20 por ciento sacado por MEO es clave para decidir quién será el mandatario del Bicentenario y tanto Eduardo Frei como Sebastián Piñera se han tomado muy en serio aquella premisa.
Los días post primera vuelta siguen más o menos el mismo esquema: Piñera presenta la llegada de un ex colaborador del comando de Enríquez-Ominami al suyo y Frei suma a su postulación algún otro ex asesor del “díscolo”.
Si antes se le criticaba al DC su excesiva mimesis con Michelle Bachelet (aún se le puede reprochar: en un diseño nuevo de sus afiches aparece ella, casi como un fantasma, cubriéndole las espaldas), ahora el empresario RN tampoco se salva del mismo pero: se presenta como todo un “marquista”.
Si la ciudadanía no compró la estrategia de Frei de “michellizarse”, el arribo de quien sea que venga del Gobierno no debería rendirle frutos. Dicho esto, la suma de ex MEO tampoco debiera inclinar la balanza de esos votantes a uno o al otro sólo por ese mero hecho.
Piñera y Frei son, hoy, candidatos sin atributos visibles. Abanderados asépticos. ¿Los veremos desplegarse en plenitud los días que vienen, sin aferrarse a nadie más que ellos mismos, sus capacidades y sus propias visiones del Chile del futuro?
Apenas termina el encuentro de la Presidenta Michelle Bachelet com la comunidad chilena residente en Portugal, ella tiene un breve punto de prensa fuera del hotel Pestana Palace de Lisboa. Un grupo de estos compatriotas se pone detrás de la Mandataria, con la esperanza de que alguna de las cámaras nacionales los captara aunque fuera un par de segundos. Todo, para que sus familiares en Chile los pudieran ver.
Son emotivos estos encuentros. Por breves y acotados que sean (éste, como parte del último día de la visita de Estado, duró menos de una hora), también lo fue para Bachelet.
“A menos de cuatro meses de dejar mi gestión, me genera mucha emoción estar aquí con ustedes. Es mi primera vez en Portugal y ahora entiendo por qué se quedaron: se respira el cariño”, les dijo a estos 300 compatriotas que residen en Lisboa o que viajaron desde localidades más lejanas como Oporto o Sintra.
Ximena Vidal, la diputada PPD que viene con la delegación, mira muy conmovida cada cara de estos chilenos. Su par, Jorge Tarud juega, “de local, tiene familiares aquí”. El senador UDI Pablo Longueira entra más tarde y se ubica distante.
El joven “George” toca un pedazo del tango “Volver” en su bandoneón. “Uno en el exilio siempre tenía las maletas hechas al lado de la puerta. Entiendo lo que sienten, más allá de las razones por las que pueden estar lejos de Chile, y sepan que ustedes son parte de la familia chilena”, les enfatiza la Presidenta, mientras unos suspiran y otros no paran de sacar fotos.
La senora Gladis Muñoz lleva casi 40 anos fuera de Chile. “A que no es linda nuestra presidenta”, nos dice. Minutos antes le dirá a Bachelet una frase que aprieta las gargantas: “En Chile quedó un pedazo de nuestras vidas. Necesitamos saber que podemos volver cuando queramos y que Chile será siempre nuestra casa”.
La Mandataria les promete que el voto de los más de 360 mil chilenos que viven en el extranjero será una realidad más pronto que tarde y que se trabajará por tender más puentes.
Suena el Himno Nacional. Todos cantan con letanía, mientras la delegación presidencial presiona a Bachelet para que concluya el encuentro; esperan los parlamentarios portugueses.
“¿Un cafecito?”, nosofrece el cónsul chileno en Lisboa. También debemos partir.
El chiste del “meeting”. “Dentro de todas las actividades por los 200 años de Chile, hay un concurso que me fascina: el de las fotografías del quiltro del Bicentenario. No han estado tan lejos como para no saber que no hay acto en donde no aparezca uno… y deje su huella”.
Realmente lo disfruta. “No sé para qué le ponen actividades pegadas si se sabe que este contacto es lo que más le gusta de la
Presidencia”, nos comentan desde su delegación.
…de la delegación argentina cometió el atrevimiento de sentarse sobre la estructura de un gran macetero en la Sala Clementina, ubicada en el segundo piso del Palacio del Vaticano. Se quebró y comenzó a caerse la planta. Un operativo flash impidió que el bochorno fuera visto por Benedicto XVI cuando éste ingresó: sólo 20 segundos después. Allí se realizó la audiencia conjunta de las mandatarias con el Papa, en la cual se le entregó la Medalla de Cobre conmemorativa del Tratado de Paz y Amistad.
…en las ceremonias oficiales, ambas muy concentradas en el protocolo. El único momento en que intercambiaron más palabras fue cuando entregaron, cada una, sus respectivos regalos al Santo Padre.
…en la sala Clementina y en la Casina Pío IV: desde el ministro de RR.EE., Mariano Fernández, para abajo.
Benedicto XVI no se compromete con una fecha…
…para visitar Sudamérica, según reveló la PresidentaBachelet. Quien sí lo hizo es el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano. “Irá a Chile el próximo año, probablemente en abril“, dijo la Mandataria.
Histórico:
Es primera vez en la historia del Vaticano que dos jefes de Estado concurren aquí. Y más valioso aún, hacerlo por la paz. Ha quedado una placa en la Casina para la posteridad”, destacó Bachelet.
Al llegar a un encuentro con la prensa chilena en la Terraza del Instituto María Bambina (como muestra la foto) , la Presidenta no pudo evitar el comentario ante el hermoso cuadro: “Esto no se ve todos los días”, exclamó y acto seguido, asomándose, comentó: “Miren, la gente hace una gran fila para entrar a la Basílica (de San Pedro)”.
La Presidenta no pudo evitar el comentario "Esto no se ve todos los días.
Encuentro privado con el Papa:
Bachelet y Benedicto XVI comentaron cómo les gustaría que el ejemplo de concordia dado por Chile y Argentina pudiera ser seguido en el Medio Oriente.
Un sonoro “ce hache i” a unos veinte metros de distancia confirmó, tras una media hora de búsqueda, aquella tesis de que chilenos hay en todas partes. De todos modos, desilusiona un poco constatar que el carácter reservado de la conmemoración de los 25 años del Tratado de Paz y Amistad entre Chile y Argentina, mediado por la Santa Sede, no movilizó grupos de ciudadanos de ambas naciones, residentes en Roma, a la plaza de San Pedro en El Vaticano.
El grupo que encontramos está formado por alumnos de tercero medio de la Scuola Italiana de Valparaíso y sus profesores tutores. Ya llevan una semana y media en Italia por viaje de estudios, en un recorrido que, desde el norte de la península y hacia el sur, los tiene desde hace 24 horas en Roma.
¿Saben que la PresidentaBachelet está adentro? La respuesta es contundente y negativa. “Nos acabamos de enterar, no cachábamos”, nos contesta un par de muchachas. De los “profes”, sólo don Miguel Canales estaba enterado de esta visita y de su simbólico tenor, “pero estaba con el calendario errado; pensaba que venía mañana”, nos responde.
Sólo el azar los ha tenido aquí en estos instantes.
Les pregunto si tienen “caña”, un poco para distender el ambiente. “Síííííííí”, bromean. Cuando se enteran de que la visita de la Presidenta algo tiene que ver con Argentina, pifian. “Grande Bachelet y grande el Wanderers”, gritan segundos antes de hacer “click” para sacarles la foto que ilustra esta nota.
Son las 10 de la mañana en la Plaza de San Dámaso, al interior de El Vaticano. Llegan las presidentas Bachelet y Fernández, en el mismo vehículo. Las mandatarias son recibidas por el prefecto de la Casa Pontificia junto a los Gentilhombres. La “señora K” toma la posición más estratégica y privilegiada, considerando el lugar donde se encuentran las cámaras de televisión y prensa. El comentario es obligado.
Las Presidentas, recibidas por el prefecto de la Casa Pontificia.
Esto es en la Plaza San Dámaso de El Vaticano. Un lugar con acceso restringido. La gente que visita el lugar no puede entrar ahí.
La colorida guardia suiza, aunque es parte de su rol, no pasa nada de indiferente. En efecto, parte de la variopinta delegación que acompaña a la Presidenta extrae sus teléfonos celulares y cámaras fotográficas para inmortalizar el momento: la actriz Manuela Martelli hace “clic” mientras conversa alegremente con el gimnasta Tomás González. Sergio Campos se retrata con la guardia suiza y orgulloso muestra el resultado a Viviana Díaz, de la Agrupación de Familiares de DD.DD.
La guardia suiza.
Sergio Campos Muestra su obra de arte a Viviana Díaz.
Toda la conmemoración del Tratado de Paz y Amistad de 1984 es más bien privada y pasa totalmente inadvertida para los miles de fieles y turistas que desfilan, con asombro e incluso emoción, por la Plaza de San Pedro y sus alrededores.
El momento más conmovedor, sin dudas, es la Oración por la Paz en la Cripta de la Basílica de San Pedro, donde se encuentra su tumba, muy cerca del sepulcro de Juan Pablo II. “Cuando dentro de unos momentos, señoras presidentas, nos acerquemos a depositar unas flores ante la tumba del amado Papa Juan Pablo II, estaremos cumpliendo un gesto de sentida gratitud a un verdadero artífice de la paz”, les dijo el Arcipreste Cardenal Angelo Comastri.